"Las personas se miden por la soledad que soportan,
y la mía es mi mayor capital"

la que respira.

Sé, porque es innegable, que un día acabaré bajo el almendro. Pero mientras tanto, me abrazo a su tronco y lo mimo, para que sepa que, cuando a mí me toque agarrar sus raíces, haré que crezca fuerte y sano y tan lleno de vida que florezca sin ser primavera.

A veces escribo (respiro), y casi todo viene a parar a este lugar. Las idas y venidas, las metáforas rebuscadas, los poemas que ya no me caben en la boca, las historias (todos los hijos que no voy a parir) que dan patadas por salir. Y escribo y escribo y escribo, y a veces, entre tanto coger y soltar aire, me creo que se me da bien. A veces incluso me lo creo demasiado.

Pero de mientras también estudio, y me empapo de arquitecturas antiguas, de esculturas a las que quiero abrazar y besar, de cuadros que me llenan los paisajes donde vuelan los pájaros que tengo en la cabeza. Dicen que Historia del Arte no tiene salidas, que no va a ningún lado, que es sólo un hobby, pero a mí me la sopla. Voy a seguir con ello, y quién sabe dónde terminaré el día de mañana. Espero que lejos. Siempre he esperado ir muy lejos.

Así que voy a seguir estudiando.

Voy a seguir escribiendo.

Voy a seguir respirando.


Elito.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes dejar algún suspiro que otro. Bueno, si quieres.