"Las personas se miden por la soledad que soportan,
y la mía es mi mayor capital"

CXXXVIII

Arderán todas sus banderas
y de la ceniza no habrá patria que les quede
arderán y el humo hará cadena en sus gargantas
mientras Pandora se relame el ombligo sonriente

porque nuestro cuerpo no es un templo
nuestro cuerpo no es un bosque no es jardín ni santuario
ni producto de los rezos
pero nos escupen y compadecen a su vez
como si fuéramos la ofrenda imperfecta de un dios lastimero

porque lo que somos es cristal
somos reflejo de todas las que duelen
de tantos ojos distintos pero hermanos
de tantas voces que nos recuerdan a coro:
todo lo que se rompe, hiere

y que nos toquen
que nos toquen
que acaso insinúen el cristal resquebrajarse
que al final serán sus manos las que acaben
sangrando bajo el fuego